Ayer fuimos con el nene a una clase abierta de baile. Todos los niños que fueron se lanzaron enseguida a bailar dejando a sus padres en la entrada. No fue el caso de Lola. Ella no se separaba de mi, la llevaba en beazos, no bailaba , pero tampoco se queria ir. Mikel y yo intentamos de todo, nos quitamos los zapatos, bailamos, saltamos, le deciamos que esa coreo era la del cuengl de Jeremias Peces ( que tanto le gusta) hicimos el gamberro y ni por esas. En algun momento Lola casi se lanza a bailar pero algo le recordaba que no. Ya al final de la clase se puso sus gafas de sol y nos fuimos. En el Caprabo nos dijo:
-Es que a mi no me gustan sus pasos de baile, me gustan los mios.

No hay comentarios:
Publicar un comentario